De organisatie PAHRA maakt een statement voor mensenrechten op de internationale dag voor de mensenrechten

Alianza Filipina de Defensores de los Derechos Humanos (PAHRA)

  • Sudeste Asiático

Juntos en las barricadas por los derechos humanos

PAHRA se fundó poco después del derrocamiento del dictador Marcos en 1986. Es una amplia alianza de activistas de derechos humanos y organizaciones sociales que abogan por la observancia de todos los derechos humanos. A pesar de la presencia de una Comisión oficial de Derechos Humanos, el respeto por los derechos en Filipinas sigue siendo escaso. Varios informes muestran que Filipinas es uno de los países más peligrosos para los activistas ambientales y de derechos humanos, donde decenas de personas son asesinadas cada año.   
 

Documentación y elaboración de informes

El país ha tenido un pobre historial de derechos humanos durante décadas, hasta que el presidente Duterte llegó al poder en 2016, iniciando una brutal guerra contra las drogas que ha dejado decenas de miles de víctimas, incluidos niños.  

Las voces del centro también fueron duramente atacadas. Las ONG y los activistas críticos se han visto muy afectados. Según Duterte, los activistas de derechos humanos están demasiado preocupados por proteger a los consumidores de drogas y consideran que la seguridad general es algo secundario. La prensa también estuvo bajo fuego: una de las mayores empresas de medios se vio obligada a cerrar su canal de televisión y el sitio de noticias crítico Rappler de la ganadora del Premio Nobel Maria Ressa enfrentó varias demandas, pero las ganó una por una. 
 

¿Qué puede hacer una organización de derechos humanos en este contexto? Para movilizar a más personas y organizaciones en la campaña contra esta operación insana, PAHRA ha creado un movimiento nuevo, aún más amplio, iDefend (en Defensa de los Derechos Humanos y la Dignidad).

iDefend hace un llamado a los familiares de víctimas de violaciones a derechos humanos a denunciar sus casos, para lo cual ha abierto una línea directa, para que puedan apoyarles en su demanda de una investigación judicial seria. Hay una gran presión por parte de la policía para no presentar denuncia, porque amenazan con no entregar el cuerpo.  


Apoyo internacional

El difícil contexto nacional obligó a PAHRA y iDefend a buscar apoyo internacional. Tras un intenso cabildeo, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ACNUR) aprobó una resolución que pide una investigación exhaustiva sobre las violaciones de derechos humanos. Se hizo un informe con base en la documentación de organizaciones como PAHRA, porque el gobierno no permitió la presencia de personal de la ONU. Sin embargo, quedaron decepcionados porque, a pesar del informe, el CDHNU no hizo nada más que ofrecer apoyo para mejorar la situación de los derechos humanos. 
 

El cabildeo conjunto en el Parlamento Europeo dio como resultado tres fuertes resoluciones, incluida una advertencia para suspender el acuerdo comercial con Filipinas, pero la diplomacia europea permaneció sospechosamente en silencio.

Un asunto de gran sensibilidad internacional es el de la reintroducción oficial de la pena de muerte. Duterte presionó mucho para lograrlo, pero al final el Senado no aprobó la ley, tal vez por miedo a una reacción internacional. Esto suena un poco surrealista en el contexto de las miles de presuntas ejecuciones en las calles, pero muestra lo difícil que es el trabajo en torno a los derechos humanos. Más que nunca, es vital enseñar y promover los derechos humanos como piedra angular de la sociedad. Cuanto más hagan esto las organizaciones, mejor.