Recortar el 25% de la cooperación al desarrollo es una opción peligrosa
06 de febrero de 2025
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Mientras el mundo se tambalea por los conflictos, las crisis climáticas y los desastres humanitarios, el futuro gobierno planea recortes sin precedentes cooperación para el desarrollo. Según el último informe presupuestario, el presupuesto se reduciría hasta un 25%. Se trata de una decisión miope y peligrosa, con consecuencias concretas sobre el terreno y para la posición internacional de Bélgica.
Primero, las buenas noticias. El nuevo Gobierno subraya la importancia de la solidaridad internacional y las asociaciones para el desarrollo sostenible. Quiere comprometerse con la democracia, el buen gobierno y el respeto de los derechos humanos. También se abordan temas como la salud reproductiva, la igualdad de derechos para mujeres y niñas y la protección de las minorías. La mala noticia: los recursos para que todo esto suceda son completamente insuficientes.
En el Congo se desata una guerra devastadora, en Gaza la gente busca a sus familiares y amigos bajo los escombros, y en Siria y el Líbano hay una profunda crisis. Las necesidades nunca han sido mayores y es precisamente en este momento que el gobierno belga ha decidido asestar un golpe a la solidaridad internacional. Esta elección creará víctimas y conducirá a más inestabilidad, caos e inseguridad. La solidaridad internacional no es caridad, sino una inversión en estabilidad y en derechos humanos fundamentales. Estos recortes miopes ponen en riesgo vidas humanas y también nuestros propios intereses geopolíticos y económicos.
Sin embargo, los países de altos ingresos, incluida Bélgica, prometieron invertir el 0,7% de su ingreso nacional bruto en solidaridad internacional. Sin embargo, ese objetivo nunca se logró. Ahora, en lugar de avanzar, nuestro país corre el peligro de alejarse aún más de este acuerdo internacional. Esto no sólo socava nuestra credibilidad, sino también el impacto que Bélgica puede tener en los esfuerzos globales por la paz, la estabilidad y el desarrollo.
Bélgica está socavando su propia posición en el escenario internacional
El acuerdo de coalición propone ahorros que parecen crear espacio presupuestario en el corto plazo, pero serán destructivos en el largo plazo. La prevención de conflictos, la seguridad alimentaria y la ayuda humanitaria no son lujos. Cada euro invertido en prevención de conflictos produce un rendimiento posterior de dieciséis euros, calcula la OCDE. Una gran victoria, en otras palabras. A largo plazo, recortar estos recursos significará más migraciones forzadas, más conflictos y más inestabilidad, con todas las consecuencias que ello conlleva para Bélgica y Europa.
La cooperación para el desarrollo, la defensa y la diplomacia son tres patas de un mismo taburete. Si eliminas a alguien, estás socavando la fuerte posición de Bélgica en el extranjero. Sin embargo, la coalición de Arizona reconoce explícitamente este trípode en su acuerdo de coalición. Pero al poner un cuchillo en la garganta de la cooperación para el desarrollo, socava su propia estrategia desde el principio.
¡Se necesitan inversiones ahora mismo!
Los recortes siguen a los drásticos recortes presupuestarios de Trump, que redujeron miles de millones de dólares en ayuda vital el primer día de su presidencia. Tan sólo esta semana, USAID –la mayor agencia de ayuda alimentaria del mundo– quedó prácticamente agotada financiera y logísticamente por su gobierno. Las consecuencias son desastrosas: escasez de medicamentos, interrupción de la distribución de alimentos y un aumento evitable de pacientes con VIH. Bélgica ahora corre el riesgo de caer en la misma trampa. Justo cuando la solidaridad internacional es crucial, este gobierno está optando por una espiral descendente.
Anteriormente, 120 voces destacadas –rectores, directores generales, especialistas en defensa, académicos y diversas organizaciones de la sociedad civil– llamaron al gobierno a seguir invirtiendo en la cooperación y la solidaridad internacional. Ahorrar dinero ahora es como enviar a los bomberos a tu casa mientras el incendio está ardiendo.
Un giro peligroso: la cooperación para el desarrollo en beneficio de intereses propios
El Gobierno apuesta por un "enfoque 3D", en el que la diplomacia, la defensa y la cooperación para el desarrollo se coordinan más estrechamente. En teoría, esto puede promover la eficiencia, pero en la práctica la ayuda al desarrollo corre el riesgo de ser utilizada como instrumento para los intereses económicos y geopolíticos belgas. Según el acuerdo de coalición, la cooperación al desarrollo debe contribuir a la política comercial y de seguridad belga.
Un ejemplo de ello es el vínculo entre la cooperación para el desarrollo y la política de retorno de migrantes. Esto no sólo es ineficaz, sino que también puede perjudicar a la población local si se recortan los presupuestos. La cooperación para el desarrollo debe seguir centrándose en la lucha contra la pobreza y la desigualdad, no en obtener beneficios políticos a corto plazo.